IA Humaniza el Cuidado en Residencias: Amaia Cuida Personaliza la Atención al Mayor

IA Humaniza el Cuidado en Residencias: Amaia Cuida Personaliza la Atención al Mayor

Llevo quince años metido hasta el cuello en el sector de las residencias y te aseguro: pocas cosas me sorprenden ya. Pero lo que está haciendo Amaia Cuida, eso sí que me ha hecho levantar la ceja.

Hace poco leía en EL PAÍS sobre esta iniciativa, un soplo de aire fresco. Amaia Cuida es una nueva plataforma que entra de lleno en nuestras residencias, usando inteligencia artificial para algo que, hasta ahora, hacíamos a mano y con suerte: conocer a fondo la historia de cada residente. Imagínate: no solo saber su nombre o su historial médico, sino quién fue antes de llegar aquí. Qué le gustaba, a qué se dedicaba, sus pasiones. Esos pequeños detalles que, en el día a día, marcan una diferencia brutal.

¿Y por qué te cuento esto? Porque a ti, que tienes a un familiar en una residencia, o trabajas en una, o simplemente te preocupa el bienestar de nuestros mayores, esto te toca de cerca. Piensa en tu abuela, tu padre. ¿No te gustaría que el personal supiera que a tu padre le encantaba el fútbol y le pusieran un partido en la tele, o que a tu abuela le fascinaba la costura y le ofrecieran una actividad parecida? Tradicionalmente, esa información se obtenía con entrevistas iniciales, a veces rápidas, a veces incompletas. Dependía mucho de la memoria del familiar, del tiempo del trabajador. Con Amaia Cuida, la IA es la que recopila y estructura esas vivencias, esas motivaciones reales. Y no es ciencia ficción, ya está pasando.

Mira, en la práctica, esto tiene dos patas muy fuertes. Primero, para el residente. La personalización del cuidado no es una frase bonita de marketing; es dignidad. Es que te sigan viendo como la persona que eres, con tu bagaje, tus gustos. No solo como 'el de la habitación 3B'. Eso reduce la sensación de desarraigo, mejora su estado de ánimo, incluso puede disminuir comportamientos disruptivos porque se sienten entendidos.

Luego está el personal. Y aquí es donde muchos de nosotros vemos el verdadero potencial. Los auxiliares, los terapeutas, los enfermeros... van hasta arriba. Con esta herramienta, tienen acceso rápido a un perfil de vida completo. Saben qué tema de conversación abrir, qué actividad proponer, cómo tranquilizar a alguien que está desorientado apelando a un recuerdo familiar. Les ahorra tiempo en la búsqueda de información y les permite centrarse en lo importante: el trato humano.

Claro, no todo es un camino de rosas, ¿eh? La implementación de cualquier tecnología siempre tiene sus curvas. Hay que formar al personal, asegurarse de que la información se introduce bien, que la privacidad está garantizada. Pero los beneficios, si se hace bien, pesan mucho más. No se trata de sustituir el contacto humano, sino de potenciarlo. La máquina no abraza, pero puede decirte qué recuerdo le saca una sonrisa a esa persona para que tú, como cuidador, le des ese abrazo con sentido.

He visto cómo una pequeña anécdota del pasado de un residente, contada por un familiar y luego recordada por un auxiliar, cambiaba por completo el día de esa persona. Esa primera vez que un auxiliar pudo conectar con un residente apático al hablarle de su antiguo trabajo como ebanista, fue revelador. La IA de Amaia Cuida lo que hace es escalar eso, hacerlo sistemático, no dejarlo al azar o a la buena memoria.

Al final, de lo que hablamos es de humanizar un sector que, por su propia naturaleza, es profundamente humano. La tecnología, bien aplicada, no nos aleja, sino que nos acerca. Nos da herramientas para ser más eficientes y, a la vez, más empáticos. En JenDaStore, siempre hemos creído en esto: usar la innovación para liberar tiempo y energía, para que te concentres en lo que de verdad importa. Y en el cuidado de nuestros mayores, lo que importa es su bienestar, su historia, su dignidad. Esta es la dirección correcta.